(Esta es una historia real muy conmovedora y alentadora)



Comienza la clase y el profesor me va dando indicaciones diferentes al resto que esta muy entrenado.
Pasada la entrada en calor, divide el grupo en 2 partes, una de Kung Fu y otra de Tai Chi y pone al frente a l@s alumn@s más adelantados.
El se queda con una sola chica y aquí comienza la historia. Empiezan con las formas y con lo que desde mi ignorancia llamaré combate. El profesor incita, combate, y diría hasta golpea a la chica de una manera muy fuerte.
Después de 15 minutos la chica comienza a gritar y llorar, pero el profesor no se detiene; yo observó con cierta desesperación, solo quiero socorrerla y aliviarla. Ella se arrodilla en el piso y llora desconsolada, el profesor se aleja, mientras el resto sigue con su actividad.
Pasado un rato, el profesor se acerca y le da indicaciones, le habla y finalmente te la abraza.
Tímidamente pregunto que sucede, a lo que me cuentan que en 3 días la chica pasará al rango más alto, recibiéndose de profesora y que para ello debe convertirse en «una guerrera».
Al finalizar la clase uno x uno saludan al profesor y se saludan entre ellos, con una ronda en movimiento y con unos abrazos más que cálidos.



Rosaria Verissimo