Lo llamare Juan, es un alumno de yoga; tiene 73 años y unas garras en la clase que merecen el más alto reconocimiento.
Entro, saludó, se sentó, me miró y sonrió.
Yo le pregunté: ¿cómo estás Juan, él dijo, ¨muy bien¨.
Yo respondí, ¨que lindo sos, siempre estás muy bien¨.
El dijo, ¨tengo que estar bien para cumplir mi propósito¨.
Le pregunte: ¿cuál es tu propósito?
¨HACER EL BIEN¨
P.D; La reflexión de hoy, es simple.
