Decir que algo es Sagrado, es darle a eso, una importancia y un respeto absoluto.
Decir que algo o alguien es Maestra, es considerarla una guía que enseña.
Una planta es Sagrada y Maestra a la vez. Está viva y tiene características únicas, que la definen. Pueden alimentarnos y, además, mostrarnos caminos para sanar.
La Terapia Floral, es Sagrada y Maestra a la vez, por eso es fundamental, tratarla como tal: con respeto absoluto.
Las Flores, muestran de una manera clara y profunda, cuál es el camino a seguir si queremos cambiar en nuestra vida.
Encontrar la fórmula correcta es tarea del o de la Terapeuta Floral; asumir la información que las flores traen, es tarea del consultante.
PD: Podemos elegir: quedarnos en la queja o asumir el cambio. La primera opción es más fácil, pero absolutamente incómoda.
